martes, 2 de noviembre de 2010

Labores antiguas


Hace ya muchos años, tantos que no quiero ni pensar cuantos pueden ser, que una de mis compañeras de trabajo, Ana, y buena amiga, se estaba haciendo un chal de ganchillo para el verano. Y yo, que no era ninguna experta ni en esta ni en ninguna otra labor, me lié la manta a la cabeza, compré el hilo y ni corta ni perezosa, me puse manos a la obra y el resultado fué este gran echarpe que me dió mucho juego en su momento.


Desde hace tiempo está guardado esperando que se vuelvan a poner de moda este tipo de labores y lo desempolvemos y lo volvamos a lucir en esas noches de verano que, aunque no ha sido el caso de este último, se agradece echarse algo por encima cuando disfrutas en una terraza de algo fresquito, aunque creo que tendré que cambiar los flecos, que se han estropeado mucho.