viernes, 1 de diciembre de 2017

La Boda de Natalia y Nacho


El 4 de Noviembre se casaron Natalia y Nacho,  después de más de un mes de preparativos, por fin llegó el día.  Nervios y mucho trabajo, para que todo quedara a gusto de los novios y creo que lo conseguimos.


Empezamos por la casa de la novia, donde unas bolas de atrapanovios decoraban la escalera,


Las flores de la Iglesia, donde Mari y su familia se esmeraron y quedó precioso,


A la entrada de la Iglesia, pañuelos,


en sus bolsitas,



y los conos con los pétalos de rosas.


A la entrada del hotel, además de la bienvenida, estaban preparados los protege tacones,



en tres tamaños diferentes, para todos los gustos.


Y dentro, en el jardín donde se sirvió el aperitivo,


un árbol de huellas,


con tintas y bolígrafos de colores otoñales y las instrucciones.


El sitting plan,


donde cada invitado se encontró para saber en que mesa tenía su sitio reservado.




El fotocol, muy marinero.  Aunque la decoración de la boda iba toda de otoño, en este caso, ya que el sitio lo admitía, hicimos todos los accesorios relacionados con el mar.


La Dorada, los salvavidas, el ancla, el timón, los delfines y tiburones, los gorros marineros...........


Ya en el comedor,


Los menús,


acompañados con unas ramitas de olivo, en honor a la familia del novio que son de Jaén.


Los centros de mesa, montados sobre platos plateados, con granadas naturales y flores y hojas muy otoñales,


y en cada plato, la cajita con la pulsera que encargaron los novios, como recuerdo de este día tan especial.


Los números de las mesas, iban con el mismo motivo que los posavasos de debajo de las cajitas,


y puestos junto a los centros.


Estos son los siete colores de las cajitas, que iban intercaladas en las mesas.


En los baños, todo personalizado, con el logo de la boda, 


Ordenados en cestitos de mimbre


creo que no faltó de nada,


y por cómo quedaron los cestos al final del día, o se usaron muchas cosas, o los invitados se llevaron muchos recuerdos.


Ya en la zona de copas, montamos las mesas dulces y una salada, de la que no hicimos fotos.


Esta vez, la guirnalda eran de hojas verdes, sin nombres ni mensajes.


Esta es una muestra de las manualidades que hice para las mesas,


los mini donuts llevaban debajo una base con lengüeta para poder cogerla mejor y una banderita con el logo de los novios.


Las chocolatinas, con el fondo de hojas y el logo,


La tarta adornada con los mismos colores que los cupcakes era de chocolate.


los mini cupcakes con los baners festoneados,


los brownies con frambuesas,


las palomitas en sus cajitas fucsias,


los cake pops, en sus cajitas


que algún invitado abrió y fotografió,


Las galletas,  en los mismos colores que el resto de la mesa, y con forma de manzanas, de hojas, bellotas, 


Y el rincón de las bengalas,


Avisamos a los músicos que cuando los novios empezaran a bailar, todos los invitados debían coger una bengala y encenderla,


Las bengalas y los mecheros, también personalizados.


Y el efecto quedó bien bonito.


Estas son las insignias que debían llevar algunas de la niñas invitadas, pero que desaparecieron en el follón de cajas y bolsas y no fuimos capaces de encontrarlas.

Después de esto sacamos una cena, de la que tampoco fuimos capaces de hacer fotos.

Fue un día agotador, pero viendo el resultado, mereció la pena.

Gracias Juani, Natalia y Nacho por confiar en nosotras para hacer de este día algo más especial si cabía.

Por cierto, la mayoría de las fotos las he "robado" de la página de fotos de la boda.  Gracias a todos por colaborar en esta entrada.

lunes, 25 de septiembre de 2017

Chal rectangular


Cuando en mi cumpleaños me regalaron toda la gama de agujas y ganchillos de Knit Pro, que me faltaban, todo los invitados se preguntaban para que quería todo ese arsenal de agujas, como si no tuviera ya unas cuantas!!, pero es que realmente son las  "agujas", esas con las que hacer punto se convierte en algo maravilloso. 


No meten ruido, la lana se desliza sin problema y en fin, que estrenarlas ha sido lo mejor que he hecho últimamente.


Todavía tengo que probar los ganchillos y las agujas de dos puntas, pero no tardaré en hacerlo.


Mª Dolores me preguntó si le haría un chal y enseguida le dije que sí, y una vez pasado el calor del verano, busqué modelos, ella eligió este, elegí la lana que quería usar, una mezcla de lana  y alpaca, la compré a finales de Agosto y empecé a tejer.


El dibujo, aunque al principio se me resistió un poco,  me resulto muy fácil, y la labor empezó a crecer enseguida, y en tres semanas lo tenía listo.


Una semana bien estirado entre el somier tapizado y el colchón, han sido suficientes para que  se planchara sin aplastar el dibujo.


Y esta mañana he quedado con ella y se lo he entregado.  Creo que el resultado le ha gustado y va a aprovechar que se va de viaje esta semana para estrenarlo, si es que el tiempo le acompaña.


Ahora resulta que mis hermanas les ha gustado el dibujo y lo quieren en un jersey.  Pero eso ya es otra historia.

Mª Dolores espero que de verdad te haya gustado y lo disfrutes.