lunes, 25 de septiembre de 2017

Chal rectangular


Cuando en mi cumpleaños me regalaron toda la gama de agujas y ganchillos de Knit Pro, que me faltaban, todo los invitados se preguntaban para que quería todo ese arsenal de agujas, como si no tuviera ya unas cuantas!!, pero es que realmente son las  "agujas", esas con las que hacer punto se convierte en algo maravilloso. 


No meten ruido, la lana se desliza sin problema y en fin, que estrenarlas ha sido lo mejor que he hecho últimamente.


Todavía tengo que probar los ganchillos y las agujas de dos puntas, pero no tardaré en hacerlo.


Mª Dolores me preguntó si le haría un chal y enseguida le dije que sí, y una vez pasado el calor del verano, busqué modelos, ella eligió este, elegí la lana que quería usar, una mezcla de lana  y alpaca, la compré a finales de Agosto y empecé a tejer.


El dibujo, aunque al principio se me resistió un poco,  me resulto muy fácil, y la labor empezó a crecer enseguida, y en tres semanas lo tenía listo.


Una semana bien estirado entre el somier tapizado y el colchón, han sido suficientes para que  se planchara sin aplastar el dibujo.


Y esta mañana he quedado con ella y se lo he entregado.  Creo que el resultado le ha gustado y va a aprovechar que se va de viaje esta semana para estrenarlo, si es que el tiempo le acompaña.


Ahora resulta que mis hermanas les ha gustado el dibujo y lo quieren en un jersey.  Pero eso ya es otra historia.

Mª Dolores espero que de verdad te haya gustado y lo disfrutes.